En una situación de emergencia, como un incendio, cada segundo cuenta. El humo, el pánico y la baja visibilidad pueden generar confusión y dificultar una evacuación segura. Por ello, la señalización contra incendios no es un elemento decorativo, sino una herramienta vital para proteger vidas.
La función principal de la señalización es guiar a las personas hacia las rutas de evacuación y puntos seguros, así como indicar la ubicación de equipos esenciales como extintores, gabinetes contra incendio y salidas de emergencia. Cuando estas señales están correctamente colocadas y son visibles, permiten una respuesta más rápida y organizada ante cualquier incidente.
¿Qué características debe tener una buena señalización?
Una señalización efectiva debe cumplir con ciertos criterios fundamentales:
- Indicar claramente la ubicación de equipos de emergencia.
Las señales deben mostrar de forma inmediata dónde se encuentran los extintores, hidrantes y gabinetes, facilitando su uso en caso de ser necesario. - Ser visible incluso con humo o poca luz.
Durante un incendio es común que la visibilidad se reduzca drásticamente. Por ello, la señalización debe contar con materiales fotoluminiscentes o iluminación adecuada que permita identificarla en condiciones adversas. - Cumplir con normas de color y simbología.
El uso correcto de colores y símbolos universales evita confusiones y asegura que cualquier persona, sin importar su idioma, pueda comprender la información de manera inmediata.
Un elemento clave para la prevención
Una señalización clara y bien ubicada puede marcar la diferencia entre una evacuación ordenada y una situación de alto riesgo. Además, forma parte esencial de los programas de protección civil y del cumplimiento de normativas de seguridad industrial.
Invertir en señalización adecuada no solo ayuda a cumplir con la ley, sino que demuestra un compromiso real con la seguridad de colaboradores, clientes y visitantes.
En GBI trabajamos para brindar soluciones integrales en sistemas contra incendio, incluyendo señalización conforme a las normas vigentes, con el objetivo de reducir riesgos y proteger lo más importante: la vida.